Petfacebook

Virus de Inmunodeficiencia Felina

02

Oct

2014

El Virus de la Inmunodeficiencia Felina (VIF) es el mayor de los males que acosan a la población gatuna. Es conocido popularmente como el SIDA de los gatos, debido a las similitudes con la enfermedad que ataca a los humanos. 
 
El VIF es un lentivirus, esto quiere decir que es un virus de largo periodo de incubación y desarrollo sintomático. Afecta únicamente a los felinos y actúa destruyendo paulatinamente las defensas, en específico los linfocitos T, generando una inmunodeficiencia que desencadena múltiples infecciones y complicaciones crónicas, culminando en la muerte del animal. 
 
Desgraciadamente, aún no existe una vacuna específica para esta enfermedad, por lo que cualquier animal que tenga acceso al exterior está sujeto a la amenaza de ser contagiado por otro gato en la calle. Si la enfermedad es detectada a tiempo y se aplica el tratamiento adecuado, se puede ofrecer a la mascota una mejor calidad de vida. 
 
La principal vía de contagio de este virus es la saliva, seguida de la sangre. Por esta razón, los gatos que viven en las calles o los que salen por las noches son más propensos a contagiarse, sobre todo si se ven involucrados en una pelea. Es muy importante realizar análisis de sangre a tu mascota si sale frecuentemente por las noches, y también si has adoptado o piensas adoptar a un gato callejero. 
 
Los primeros síntomas son un tanto habituales: fiebre, decaimiento, pérdida de apetito y vómitos. Los especialistas han registrado cinco fases en el ciclo de actuación del virus: la primera (de 4 a 16 semanas de duración) se caracteriza por episodios de fiebre, diarrea, hinchazón de los ganglios linfáticos, neutropenia y alteración del tracto respiratorio. Después de esto, se manifiesta la fase de portador asintomático que tiene una duración indeterminada. 
 
La tercera fase de la infección denominada linfoadenopatía generalizada persistente es la que más se asemeja al SIDA humano con síntomas como pérdida de peso y de apetito, alteraciones de comportamiento, fiebres y anemias. Luego de esto, comienza un periodo donde se pone en evidencia el malestar del gato con diarrea constante, adelgazamiento excesivo, gingivitis, infecciones en la piel e inflamación de la boca. Este proceso de deterioro puede durar varios años hasta desembocar en la quinta y última fase, donde el gato presentará infecciones y patologías diversas y frecuentes hasta finalmente morir.
 
No existe cura ni vacuna contra el Virus de la Inmunodeficiencia Felina, por lo que la mejor forma de evadir un contagio es mediante la prevención, ya sea evitando que el gato salga de casa, realizando análisis de sangre a los nuevos gatos que vayan a entrar en casa y recurriendo a la esterilización para evitar peleas entre los gatos.
 
Si tu gato ha salido de noche y regresa con algún arañazo o mordedura, acude lo más pronto posible al veterinario, ya que si ha sufrido un contagio, podrá detectarse a tiempo y aplicar un tratamiento que fortalecerá las defensas de tu gato para que lleve una vida digna el mayor tiempo posible.

No hay comentarios

Dejanos tus comentarios.

Necesitas estar registrado para escribir un comentario.

Ingresa con facebook y participa.

Mascotas y casa limpia

¿Tu felino tiene sobrepeso?

Más Artículos

Anuncios

Anuncios

Cloud Tag

casa ciencia vacuna caminar relaciones pequeñas especies bigotes hibernación temporadas viaje ceguera ideas crónico alergias venados comerciales cariño

Patrocinadores